Sobre “Escorpio City” - Mario Mendoza.
La ciudad escorpión es la gran Bogotá. Allí sucede una serie de asesinatos y el encargado de investigarlos y detener al culpable es el detective Sinisterra. (Que tiene puro aire de Frank Molina, futuro personaje en novelas de Mendoza)
Durante esta búsqueda hay un personaje al que llaman “El apóstol “ El apóstol es un ser que viaja en el tiempo, ha sido varios; sus creencias son una mezcla entre budismo, catolicismo y astrología. Dice ser el enviado por Dios para limpiar la ciudad y la humanidad. Esta contradicción me pone a pensar muchas cosas. Los radicales como El apóstol piensan que tienen la verdad y que lo son, que son “la gente de bien”, asesinan en nombre del “bien”. ¿No es acaso eso también ser parte de lo malo? Incluso aún ¿quién define lo que es bueno o malo? ¿Dónde está la línea? El más cercano de entender este fenómeno (de lo que he leído) ha sido Nietzsche, cuando genera un sistema de medición de lo bueno y malo pero en función de la cultura y lo sociológico. No son dos entidades aparte sino se tratan de grados en función del marco cultural y sociológico en el que se mida. En resumen, es algo relativo. En una parte del libro muestran incluso, que en la ciudad de Bogotá, la gente no conoce nada de bueno o malo, todo lo hacen en función de sobrevivir.
A medida que pasa la historia, me siento en una película de Fisher, una atmósfera oscura y humeante se encuentra en el libro.
En una parte del libro hay una escena con una prostituta, Yuly; es la primera vez de Leo, pero es muy triste. Aunque es lo más cerca que he estado de un prostíbulo, siempre he querido ir a alguno. Pero no con la intención de pagar por sexo, no lo necesito y creo que estoy faltando en algo a la moral que he construido. Sino por adentrarme en ese infierno, conocer historias de vida y entender el humano que hay detrás de una chica desnuda, que en la mayoría de veces, vende su cuerpo por pura necesidad. Aunque siendo materialista marxista, todos vendemos nuestro cuerpo por un sueldo miserable.
La historia de Leo es la historia de los pobres. Y los pobres somos la mayoría; nacemos golpeados y la vida sigue golpeando para siempre. Luchamos para sobrevivir, el descanso es morir, porque no hay respiro. ¿De dónde nace tanta comedera de mierda? El que no lo sabe y no lo quiere ver es porque su cabeza es tan pequeña que solo sirve para hacerlo correr hasta morir en una rueda cual hámster en una jaula.
La vida de Sinisterra es la de todos, pasando por infiernos y enviados allí por un sistema tan desigual.
¿Existe el destino? En scorpion city pareciera que todo es así y nada puede cambiar. Esto realmente no me gusta y no comparto si así quiere proponerlo el Autor.
Si existe el destino. Que bueno haber sido rebelde del mismo. Aunque qué pérdida de energía.
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